viernes, 18 de noviembre de 2011

Pescando

Hoy tuve un pequeño paseito y lo quería compartir con ustedes, fui al puerto marítimo de Chorrillos a tomar un par de fotos para mi terrible curso de fotografía y estuve observando a un señor que estaba dentro de un bote morado oscuro, brilloso y tenia un poco de pánico y vergüenza de acercarme para pedirle que pose para mi, pero decidí acercarme "total la vida no vale nada" empezamos a hablar mientras le tomaba unas cuantas fotos y le empecé a preguntar si nunca le había tenido miedo al mar, y me respondió "el ser humano se adecua a todo en esta vida para eso fue creado, no hay que tenerle miedo a nada, yo entré al mar y ya no quiero salir de el. Esto mi cerebro lo relacionó con muchas cosas en mi vida y que justo estoy pasando en este momento.
Una de ellas es que tengo muchos amigos que están metidos en un mundo artificial el cual los hace reír y sentirse bien pero no se dan cuenta que ya están dependiendo de el y su cuerpo se adecuo a la satisfacción que les da estas "cosas" artificiales. Pero ellos se están adecuando a algo que está mal, así lo veas por donde lo veas está mal. Dios nos creó para que el hombre aprenda de sus errores pero este tipo de gente se tiene que dar cuenta de que están en un error primero para poder ayudarlos. 
El hombre está hecho a prueba de todo, las personas sufren, se ríen, se caen, se levantan, trabajan en el mar, trabajan en la tierra, están días sin dormir para traer un pan a su casa, otras lo consiguen de una manera mas fácil y estos que no tienen que hacer mucho para tener una vida normal tienen la necesidad de meterse otras cosas para que su vida se adecuadamente buena. 
El pescador esta noches en el mar tratando de sacar aunque sea un par de pescados para darle un plato de comida a sus hijos, mientras que otras personas están días sin dormir pero disfrutando según ellos con "cosas" y no tienen que pensar en que le dirán a sus hijos si es que la pesca no fue buena, mas bien están pensando a quien se pescarán para ser el mas chevere de la noche por hacerse un par de flacas.
Hasta ahora por lo general los jóvenes y no todos pero los que me rodean y ahí me incluyo, no tocan fondo no se dan cuenta de lo que están haciendo con su vida.
Deberían entrar al mar alguna vez a pescar y ver lo que es. Ponerse en los pies del pescador, que no son lindos, son pies cansados.

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