miércoles, 13 de abril de 2011

Una mañana de abril

Sin sol, sin calor, sin pasion, sin tu sonrisa al rededor, me desperté pensando en tí y recordando viejos tiempos, esos en los que me levantaba y lo primero que miraba era tu rostro, con los pocos rayos que pasaban por la ventana, te iluminaba en el ángulo perfecto, para recibir tu beso de los buenos días y tal ves un desayunito a la cama.
Ahora no había nadie en mi cama, solo mis almohadas y la colchita que me cubre cuando hace un poco de frío, el día está nublado, huele a lluvia, como decía cuando era niña y olía a  humedad.

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